“La inquietud investigadora se encuentra en el ADN de la compañía desde su origen”. Jesús Merayo

Jesús Merayo, Director de Investigación de la Fundación de Investigación Oftalmológica Fernández-Vega

La aplicación de terapias avanzadas en pacientes constituye la principal línea estratégica del Instituto Fernández-Vega.

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Jesús Merayo Llovese

Con motivo de la celebración este mes del Día Mundial de la Visión, hoy queremos contar con un referente en la material como es el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega en la persona de Jesús Merayo, Coordinador de la Unidad Clínica de Superficie e Inflamación Ocular del Instituto y Director de Investigación de la Fundación de Investigación Oftalmológica.

Haciendo un poco de historia, ¿cómo surge el Instituto y desde cuando la investigación oftalmológica constituye uno de sus principales leitmotiv?

Hace más de 125 años se fundó la primera clínica oftalmológica Fernández-Vega. Durante todo este tiempo la empresa familiar ha ido evolucionando, hasta la creación hace unos años de un hospital monográfico de oftalmología: El Instituto Oftalmológico Fernandez-Vega. En la actualidad es una organización de más de 200 profesionales y que aglutina sus tres actividades principales: El tratamiento médico quirúrgico por medio del propio Instituto, la I+D+i a través de la Fundación de Investigación Oftalmológica (FIO) y la labor social y de cooperación realizada por la Fundación Fernández-Vega.

Respecto a la inquietud investigadora, ésta se encuentra en el ADN de la compañía desde su origen. D. Luis Fernández-Vega Diego, a mediados del siglo pasado, desarrolló nuevos instrumentos optométicos como un medidor de la presión intraocular y realizó innovación en las técnicas quirúrgicas que continuadas bajo la dirección de su hijo, fueron una de las claves del éxito para estar en la vanguardia del abordaje integral al paciente con problemas de visión que da ahora el IOFV. Esta investigación clínica se continúa a día de hoy analizando resultados para mejorar los diagnósticos y tratamientos, y realizando innovación tecnológica en prótesis intraoculares (lentes intraoculares, prótesis intracorneales).

Más recientemente, y con la creación de la FIO se organizó la investigación básica y traslacional que nos permite llevar los problemas no resueltos que nos plantean los pacientes al laboratorio y trasladar los resultados de la investigación a la clínica, en aplicaciones clínicas que redunden en beneficios directos para la salud. Y en nuestro caso, directamente en nuestros pacientes.

Ahondando un poco más en la I+D+i que realizan, ¿cuáles son los últimos avances técnicos que han sido incorporados en el tratamiento a pacientes?

Por poner algún ejemplo, en el ámbito médico, y en colaboración con la empresa BTI, hemos desarrollado un colirio regenerativo que se elabora con la propia sangre del paciente y que trata problemas de superficie ocular como el síndrome del ojo seco grave.  Es una patología que afecta a gran parte de la población y que puede producir consecuencias irreversibles para la visión y complicar el resultado de cirugías oculares.

Otro ejemplo desde el punto de vista quirúrgico es el desarrollo de nuevas prótesis intracorneales y sus protocolos de implantación que permite tratar enfermedades como el queratocono y evitar al paciente un trasplante de cornea.  También en cirugía, se han desarrollado lentes intraoculares para la cirugía de cataratas y que mejoran la calidad óptica y visual de los pacientes y evitan o retrasan la aparición de cataratas secundarias (opacificación de la cápsula posterior del cristalino)

Por último, y correspondiente a la fase de diagnóstico, se están definiendo una serie de marcadores moleculares para diferentes enfermedades de la superficie ocular y patología como el glaucoma.

Hace poco menos de un mes podíamos leer una noticia donde se destacaba que en Japón se había realizado con éxito el primer trasplante de retina creada a partir de sus células madre. ¿Es posible a día de hoy una operación de este tipo en España?

Este tipo de tratamientos se engloba dentro de lo que llamamos “terapias avanzadas” y están dentro de la línea estratégica de nuestra Fundación. En España se hacen tratamientos de terapias avanzadas en varios centros. Nuestro grupo de investigación lleva trabajando en el tema desde hace cuatro años con buenos resultados a nivel de regeneración de epitelio y endotelio corneal. Colaboramos con grupos internacionales (Alemania, Italia y EEUU) y también con grupos de Japón (Prof. Kinoshita). Para aplicarlo a pacientes se deben de seguir una serie de protocolos y ya hemos solicitado a nivel regulatorio los permisos pertinentes para que puedan ser implantadas en humanos. Por último el Ministerio de Economía y Competitividad nos ha concedido recientemente un proyecto de investigación para el desarrollo de “salas blancas” adaptadas a la oftalmología con lo que espero que poco tiempo podamos tener la producción para pacientes de estas terapias avanzadas en Asturias.

Para finalizar, toda innovación supone un avance en cualquier campo, según su opinión ¿cuál fue el que supuso un mayor hito en la historia de la oftalmología?

Con perspectiva histórica, una revolución en la práctica oftalmológica fue la invención del oftalmoscopio hacia 1850 por el Dr. von Helmholtz de Alemania. Por primera vez se pudo ver el interior del cuero humano (en este caso la retina y la vascularización del ojo) sin necesidad de realizar una cirugía invasiva. Permitió el diagnóstico de enfermedades (diabetes, hipertensión, tumores, exploración de lesiones cerebrales) y sirvió de catalizador para nuevas técnicas que se aplicaron en otras actividades médicas. Se sigue usando hoy en día y el avance de las aplicaciones ópticas y manejo de la luz y otras fuentes de energía nos permite en la actualidad tener instrumentos como distintos tipos de laser para cortar, volatilizar tejidos o sellar roturas de la retina.

Otra innovación muy importante y con un origen muy curioso es la implantación de lentes intraoculares en la operación de cataratas. Durante la Segunda Guerra Mundial, el doctor Harold Ridley observó que los pilotos de la fuerza aera británica con lesiones oculares hechas por las astillas de plástico acrílico de las cabinas de los aviones, no presentaban signos de rechazo y se toleraban bien en las estructuras oculares, lo que le llevo a proponer la utilización de lentes artificiales intraoculares para corregir los casos de cataratas y evitar al paciente las gafas con alta graduación que se veían hasta los años 90. El Instituto Oftalmológico Fernández-Vega ha sido pionero a nivel internacional en la aplicación y  desarrollo de estas lentes que permiten ver a los pacientes de lejos y de cerca sin necesidad de gafas después de la cirugía de cataratas en la mayoría de los casos.

Pero nos queda mucho por hacer. En los próximos años estaremos ocupados en los productos de terapias avanzadas y regeneración de tejidos oculares.

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Acerca de innovasturias
El Club Asturiano de la Innovación es una asociación sin ánimo de lucro de iniciativa empresarial, que se propone establecer un foro permanente de encuentro entre las Empresas, la Universidad y la Administración, con el objetivo de fomentar la Innovación Tecnológica. Las actuaciones del Club estarán orientadas a sensibilizar a las empresas de la importancia de la innovación tecnológica para poder ofrecer productos y servicios más competitivos en el mercado.

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